MARKETING
- "Marketing es un sistema total
de actividades mercantiles, encaminada a planear, fijar precios, promover y
distribuir productos y servicios que satisfacen las necesidades de los
consumidores potenciales".
- "Marketing es el proceso
interno de una sociedad mediante el cual se planea con antelación cómo aumentar
y satisfacer la composición de la demanda de productos y servicios de índole
mercantil mediante la creación, promoción, intercambio y distribución física de
tales mercancías o servicios".
- Marketing es el conjunto de
actividades destinadas a lograr, con beneficio, la satisfacción del consumidor
mediante un producto o servicio".
- "Marketing es tener el
producto adecuado, en el momento adecuado, adaptado a la demanda, en el tiempo
correcto y con el precio mas justo"
El marketing estimula intercambios.
Para que esto ocurra, tienen que existir 4 condiciones:
· Se requiere la participación de un
mínimo de 2 personas.
· Cada parte debe poner algo de valor
que la otra parte desea poseer.
· Cada parte debe estar dispuesta a
ceder su cosa de valor.
· Las partes tienen que tener la
posibilidad de comunicarse entre sí.
ENFOQUES EMPRESARIALES
La mayoría de las empresas poseen una
visión orientada a la venta. Es decir, fabrican el producto que desean y
después deben Forzar la compra.
A este enfoque se le denomina Empresa
Orientada al Producto.
Esta orientación practica unas
políticas más agresivas hacia los consumidores "obligándoles" en
cierto modo, a comprar productos o servicios que no han solicitado.
Los nuevos enfoques se encaminan
hacia las Empresas Orientadas al Cliente o Consumidor. Esta visión se basa en :
· Encuentra deseos y no pares hasta
satisfacerlos
· Haz lo que se venderá en lugar de
tratar de vender lo que haces
· Ama al cliente y no al producto
· El cliente es el dueño
· Convertir el dinero de nuestros
clientes en valor, calidad y satisfacción.
· El cliente es el centro de nuestras
actividades y todo lo que realizamos lo hacemos pensando en él.
La venta se concentra en las
necesidades del vendedor.
El
marketing se concentra en las necesidades del comprador.
Oferta y demanda del mercado
a) Oferta: La oferta es la cantidad de productos o
servicios ofrecidos en el mercado. Factores:
- Competencia
perfecta: Un mercado es perfectamente competitivo cuando hay muchos vendedores
pequeños en relación con el mercado, el producto es homogéneo, los compradores
están bien informados, existe libre entrada y salida de empresas.
- Competencia
imperfecta: Cuando las empresas oferentes influyen individualmente en el precio
del producto de la industria. Las empresas concurrentes no actúan como
precio-aceptantes, sino como precio-oferentes, puesto que, de alguna forma,
imponen los precios que rigen en el mercado.
- Economía de
mercado: Se caracteriza por que los medios de producción son propiedad privada.
Las decisiones
-
b). Demanda: La demanda es la cantidad de bienes o
servicios que los compradores intentan adquirir en el mercado. Conjunto de
partes que conforman:
-
Cantidades de bienes o servicios
-
Compradores o consumidores
-
Necesidades o deseos
-
Disposición de adquirir el producto o servicio
-
Capacidad de pago
-
Precio dado
-
Lugar establecido
Cliente:
Es una
persona física o jurídica que recibe un servicio o adquiere un bien a cambio de
un dinero u otro tipo de retribución.
Tipos
de clientes
1) El
cliente INDECISO:
Características:
Se trata de un cliente con muchas
dudas durante el proceso de compra.
Necesita tener información
suficiente sobre las alternativas al producto o servicio que desea adquirir,
por ello, en ocasiones, sale en busca de más información. La compra le lleva,
por tanto, más tiempo que a otros clientes.
Manera de atenderle:
No debemos imponernos ni
impacientarnos.
Trataremos de ayudarle
mostrándole nuestros productos o servicios, resumiendo los puntos importantes
en diferentes ocasiones.
Le mostraremos una gama de
productos o servicios limitada para evitar la saturación del cliente.
2) El
cliente SILENCIOSO:
Características:
Se trata de clientes que hablan
poco pero son buenos escuchando. No suelen mostrar sus emociones o
motivaciones, por lo que es difícil saber qué piensa.
Evitan comentar el producto, pero
mientras, suele reflexionar acerca de él en silencio.
Manera de atenderle:
Ante este tipo de clientes
debemos mostrar amabilidad e interés por sus necesidades a fin de buscar una
respuesta, haciéndole alguna pregunta para ello.
Podemos utilizar catálogos o
muestras para hacerle participar dando su opinión.
Es importante que cuando hable le
mostremos un especial interés.
3) El
cliente ASESOR / DISCUTIDOR:
Características:
Es un cliente que presenta deseos
de discutir.
Tiende a mostrar un aire de
superioridad con el personal de ventas, poniendo a prueba la paciencia del
mismo.
Manera de atenderle:
Debemos atenderlo con firmeza y
seguridad.
Emplear un estilo asertivo
sabiendo decir no cuando sea necesario sin ser agresivo.
Escuchar con paciencia,
conservando la calma y el humor.
4) El
cliente ENTENDIDO / ORGULLOSO:
Características:
Se trata de personas con alta
autoestima personal y profesional, que creen conocer todas las características
del producto y la empresa.
Buscan controlar la situación y
la conversación.
Tienden a mostrar cierta
superioridad hacia el personal de venta y reaccionar de forma negativa hacia
los consejos.
Tiende a buscar elogios y exigir
respeto, haciendo exhibición de sus conocimientos y/o estatus social.
Manera de atenderle:
Debemos atenderle aportando datos
objetivos y hechos probados del producto o servicio que estamos ofreciendo.
Escucharlo de forma activa,
mostrando interés por sus palabras. Mostrar calma y tranquilidad.
Ser asertivo expresando las
opiniones con seguridad.
5) El
cliente AMISTOSO:
Características:
Tienden a mostrarse receptivo y
pacífico. Al conversar con él nos da la razón con frecuencia.
Tiende a mostrar cierta
indecisión a la hora de realizar la compra.
Manera de atenderle:
Si la decisión se alarga mucho,
conviene realizar un resumen de los aspectos sobre los cuales hay acuerdo.
Se debe hacer hincapié sobre una
oferta concreta, y forzar el acuerdo cuando se perciben señales de que es
posible.
6) El
cliente REFLEXIVO o METÓDICO:
Características:
Se trata de personas que muestran
necesidad de autonomía, orden y exploración.
No suele exteriorizar su interés
inicial por la compra.
Buscan información completa y
objetiva, valorando pros y contras.
Manera de atenderle:
Debemos mostrar calma, y repetir
la argumentación tantas veces como sea necesario.
Nuestra argumentación debe ser
completa y objetiva, dándole además al cliente tiempo para pensar.
7) El cliente
CONSERVADOR / ENTUSIASTA:
Características:
Este tipo de cliente disfruta de
la conversación, en ocasiones relata historias de carácter personal.
Pasa de un tema a otro
olvidándose de la propia compra. Tiende a ser repetitivo en sus argumentaciones
y no escuchar a los demás. Pese a ello suele interesarle la opinión de los
dependientes.
Manera de atenderle:
Debemos tratar de volver la
conversación hacia la venta si nos desviamos de ella. Es conveniente ser breve
en la exposición, presentando los puntos centrales del producto o servicio.
Así mismo, conviene que adoptemos
una actitud firme, llevando el mando de la situación. Suele ser de gran ayuda
recurrir a la opinión de otros clientes sobre el servicio o producto.
8) El
cliente TÍMIDO:
Características:
Son clientes que evitarán mirar a
los ojos y tratarán de mantener cierta distancia con los vendedores.
No se sienten cómodos mostrando
sus opiniones, quejas o dudas ante otros clientes.
Manera de atenderle:
Debemos tratar de generar un
clima de confianza, ofreciéndole catálogos u otros soportes visuales que hagan
la conversación más relajada, sin necesidad de un contacto visual continuo.
Debemos aportar consejos y
sugerencias, pero no hacerlo en presencia de otros clientes, para que ellos
manifiesten también sus dudas de una forma cómoda.
9) El
cliente ESCÉPTICO:
Características:
Muestra una marcada tendencia a
sobrevalorar los aspectos negativos de los productos y a infravalorar los datos
positivos.
Considera que puede estar siendo
manipulado por técnicas de venta o estrategias de marketing.
Muestra un continuo estado de
autodefensa
Manera de atenderle:
Debemos destacar datos y hechos
objetivos del producto o servicio, destacando primero las desventajas y luego
todas las ventajas que puede ofrecer.
Debemos también ser pacientes
ante sus dudas u objeciones, hablando con seguridad.
10) El
cliente OCUPADO:
Características:
Este tipo de clientes no tiene
tiempo para nada. A la vez que realiza la compra puede estar haciendo otras
operaciones de forma simultánea.
Dicha intensidad de ocupación
puede ser síntoma de gran actividad, pero también de mala organización y
desorden
Manera de atenderle:
Debemos de tratar que se relajen
y centren su atención en la conversación.
Peguntas como ¿cómo puede usted
atender tantos asuntos a la vez? son una buena forma de captar la atención.
A. Tipos de clientes: la personalidad como rasgo distintivo
Generalmente, los tipos de clientes se determinan por factores como la
personalidad, el carácter, las expectativas con respecto al producto y la
manera en que toman decisiones tanto en las fases de venta como de posventa. Es
obligación de las empresas conocerlos.
No existe una única clasificación. De hecho, es posible que cada área de
negocio tenga la propia, pues en ocasiones —no en todas, claro— son los
espectros comerciales los que acaban forjando el carácter de los clientes. Sin
embargo, una lista con los perfiles más habituales de clientes podría resumirse
así:
1) Clientes apóstoles o evangelists:
Son aquellos que manifiestan el más alto nivel de compromiso con la
marca, los productos y el negocio en general. También suelen conocerse como embajadores
de buena voluntad, pues en sus círculos de acción son verdaderos líderes cuando
se trata de difundir el mensaje de nuestra empresa.
2) Clientes fieles o leales:
Los leales son clientes que nunca nos fallan, aunque no manifiestan de
forma tan abierta su compromiso con la marca como los clientes apóstoles.
Personaliza tu marca para motivar tus compradores con un valor añadido para que
elijan la marca por encima de la competencia.
3) Clientes indiferentes:
Este grupo de consumidores se caracteriza por tener una actitud neutral
hacia un producto. No sienten ni atracción ni rechazo hacia lo que les
ofrecemos. Son de los más difíciles de captar, pues implica un doble esfuerzo:
el de sacarlos de su esquema y el de seducirlos con nuestra propuesta. Aun así,
pocos acaban por sumarse a una determinada marca.
4) Clientes rehenes:
La característica principal de estos clientes es que, aun cuando no
están del todo contentos con la marca, permanecen ligados a ella. Es decir, no
se atreven a romper completamente el vínculo. Esto se debe a factores como el
monopolio de una empresa en ciertos sectores comerciales o la falta de mejores
alternativas. No se recomienda mantener un cliente en estas condiciones, pues
en cuanto aparezca una oferta que le seduzca
y suponga mejores garantías, no dudará un segundo en mudarse de
compañía.
5) Clientes mercenarios:
Son los que no priorizan la calidad del producto ni sus características,
sino más bien las condiciones en las que éste se ofrece. Por ejemplo, no dudan
en cambiar de marca si les ofrecen un precio más bajo. No tienen preferencia
por alguna oferta en concreto ni demuestran niveles de fidelidad.
6) Clientes potencialmente desertores:
La relación de estos clientes hacia el producto generalmente está
atravesada por situaciones negativas o insatisfactorias. Esto ha hecho, con
toda razón, que su nivel de compromiso hacia la marca disminuya y que, en el
peor de los casos, se conviertan en pregoneros de la mala experiencia. Son esos
clientes que aún no se han ido, pero que seguramente no tardarán en hacerlo.
7) Agresivos:
Es el cliente fácilmente irritable y que siempre quiere que le den la
razón, aun cuando no la tenga. Tiene un carácter fuerte, difícil, y para
seducirlo o ganarse su confianza es necesario emplear todos nuestros recursos.
Al menor error o fallo, es posible que se dé de baja de nuestro servicio. Sin
embargo, también es posible que su actitud sólo sea una manera de exigir un
buen servicio y que no efectúe su plan de marcharse a otra compañía.
8) Clientes impacientes:
A este cliente no lo mueven los detalles ni las explicaciones; lo que
realmente le importan son las soluciones a su problema. Se quedará con la marca
que sepa atender con mayor rapidez sus solicitudes.
9) Clientes indecisos:
Se ubican en el mismo espectro que los clientes indiferentes, pero a
diferencia de éstos sí que demuestran algún interés por lo que se le ofrece. El
asunto no es que presten atención; el tema pasa por seducirlos para que
realicen una buena elección. Les cuesta decidir, generalmente entre dos o más
opciones, y por ello la mejor manera de captarlos es a través de un discurso
breve, eficaz y directo.
10) Clientes objetivo:
El carisma, la simpatía y la facilidad de palabra no convencen a este
cliente, al menos de entrada, pues su prioridad es valorar si lo que le ofrecen
supone un verdadero beneficio para sus necesidades. No es agresivo, pero no se
implica como quisiéramos en la situación; la clave para convencerlos es
suministrarle información, datos, cifras y otros elementos de juicio.
B. Perfiles de clientes
Dicen que cada persona es un mundo, que todos somos únicos e
irrepetibles, sin embargo, a grandes rasgos podemos dividirnos en grupos,
sectores o incluso por afinidades. El mundo de la empresa no es tan diferente,
y en tanto que está formado por personas, podemos igualmente hacer
clasificaciones, bien de directivos, empleados o, como en este caso, de tipos
de clientes:
a. El autosuficiente
¿Quién no tiene un amigo o conocido que siempre crea estar en posesión
de la verdad absoluta? Los clientes autosuficientes son aquellos que creen
conocer todas las respuestas, son auténticos fans de las discusiones, que
aliñan con un tono sarcástico y agresivo, además de ser el comprador
eternamente descontento.
En estos casos, la mejor actitud del vendedor es no tomárselo como algo
personal y dejar que él hable, haciéndole preguntas. Él Mismo dará la solución
y cerrará la compra.
b. El distraído
Los comerciales se encuentran a menudo con el tipo de cliente que
parecen ausentes y que vagan por el establecimiento como si no supieran qué
están haciendo allí.
Aunque aparentemente no escuchan, el vendedor tiene que demostrar
interés y curiosidad por aquello que necesita. Lo mejor en estos casos es
actuar con rapidez y elaborar un único argumento, ya que es poco probable que
este tipo de compradores rebatan una idea si se les convence.
c. El reservado
La verdadera prueba de fuego para la paciencia de un vendedor llega con
los clientes reservados y que necesitan mucho tiempo para tomar una decisión.
El perfil responde a una persona impasible, muy desconfiada y tímida. Para
conquistarle, no sólo hay que ser amable, sino proponer distintas alternativas
y repetir los argumentos bajo formas distintas.
Lo más conveniente es seguir su ritmo por lo que nunca hay que
impacientarse y, sobre todo, no hay que presionarlo para que decida.
d. El hablador
Mientras unos tipos de clientes compran, hay otros clientes que sólo
miran. Por este motivo, es importante identificarlos rápidamente. El comprador
que no pone objeciones de ventas suele
ser alguien desinteresado que no quiere comprar. En otros casos, hay gente que
está más interesada en hablar de sí mismos que en comprar y son poco dados a la
acción.
Hay que atenderlos con simpatía, pero sin distracción e intentando
centrar el tema comercial para descubrir si comprará o no.
e. El indeciso
Tomar decisiones nunca es fácil, pero hay personas a las que realmente
les cuesta hacerlo. Los compradores indecisos son incapaces de decidir por sí
mismos. Por este motivo, el comercial nunca debe dejarlo solo. Hay que
apoyarlo, confirmar cada decisión por la que se vaya inclinando y no plantearle
demasiadas alternativas para que no navegue a la deriva en un mar de dudas.




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